Vida nocturna en Berlín

Si hay algo que en Berlín no falta son posibilidades de disfrutar de la vida nocturna. Sean cual sean las preferencias de uno, siempre se puede encontrar algo de nuestro gusto a la hora de salir.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la fiesta berlinesa no es igual que la que conocemos en España, por lo que es importante no olvidar ciertas peculiaridades que la caracterizan antes de salir para intentar disfrutar de la noche de Berlín.

En primer lugar, en Berlín como en casi toda Europa no existen zonas de fiesta tal y como las tenemos en España. Sí que es cierto que existen algunas calles y barrios en los que se concentran unos cuantos bares y locales de copas, pero no están tan concentrados y no se acostumbra a ir de bar en bar toda la noche (en general se respeta bastante el silencio por la calle). Si partimos del hecho de que Berlín es una ciudad considerablemente extensa, esto nos obliga a planear en cierta medida la noche antes de salir. Si llegamos a un club y no nos gusta lo que nos encontramos o no conseguimos entrar, lo que no es del todo raro, conviene tener pensada alguna alternativa posible y cercana. De otro modo podríamos desperdiciar toda la noche en cruzar la ciudad de lado a lado sin la seguridad de que vayamos a encontrar nada de nuestro gusto.

En segundo lugar, la vida nocturna en Berlín es muy variada, pero no está de más hacerse una idea previa de lo que queremos y de dónde vamos a ir. Muchos clubes y discotecas varían de estilo continuamente en función del día de la semana. Un día pueden celebrar una fiesta techno y al día siguiente convertirse en un club de hip-hop y R & B. Por eso, lo más importante antes de salir es tratar de informarse bien acerca del local y las condiciones. La mejor forma de hacerlo es buscar su página web en Internet, puesto que la mayor parte de los bares, clubes y discotecas disponen de una. Ahí podremos encontrar normalmente información sobre el horario de la fiesta, el tipo de música que se podrá escuchar, el precio de la entrada e incluso la carta de bebidas. Como alternativa, existen revistas en papel y en Internet que listan todos los eventos y fiestas más importantes de la ciudad clasificados por fecha o por género. Algunas se pueden obtener de forma gratuita en cualquier bar, mientras que otras, como Zitty Berlin (http://www.zitty.de) están a la venta en algunos quioscos.

Por otra parte, cuando uno quiere conocer la vida nocturna de Berlín hay que tener muy presente que no por nada se conoce la ciudad como la capital mundial del techno. Este género de música electrónica es el preferido de buena parte de la juventud y la escena nocturna berlinesas, por lo que muchos de los locales más famosos y más grandes están dedicados a él. Existen muchas variantes, desde las más melódicas hasta las más duras y minimalistas, por lo que habrá que andarse con ojo si no se siente especial atracción por la música electrónica. A pesar de ello, no hay ningún problema en encontrar alternativas para los amantes de otros géneros, ya que existen clubes y locales con música indie rock, pop, R & B, jazz…

En cuanto a las restricciones de vestimenta y los problemas con el derecho de admisión Berlín es también una ciudad peculiar. Existen algunos clubes donde en función del evento que se celebre se exige algún código de vestimenta particular, desde ropa elegante hasta algún tipo de prenda de cuero y complementos más o menos fetichistas. Entre ambos extremos nos encontraremos con que en muchas discotecas los porteros tienen potestad para decidir quién entra y quién no sin ningún tipo de criterio claro preestablecido. En estos casos la vestimenta suele ser menos importante (siempre que no llame demasiado la atención por algún motivo) y lo más conveniente es presentarse en grupos no demasiado grandes ni ruidosos.

En relación con lo anterior, existen también en Berlín muchos locales y fiestas más o menos clandestinas, secretas o privadas. En esos casos es habitual que se pida una contraseña al entrar o que la localización de la fiesta sólo aparezca en un número limitado de planos; en ambos casos, las contraseñas o los planos se transmiten y distribuyen de boca en boca o de mano en mano, por lo que es necesario encontrar a alguien que pueda facilitárnoslos para poder acudir y entrar a la fiesta. Últimamente es también habitual su distribución a través de redes sociales como Facebook.

Con respecto a los precios, también hay mucha variedad. Por norma general se cobra entrada en casi todos los clubes, discotecas y locales grandes en general. El precio varía en función del lugar, el día y la fiesta, y pueden oscilar entre los 2 ó 3 euros los más baratos y hasta 14 ó 15 euros los más caros. El precio de la entrada no suele incluir ninguna consumición ni tampoco derecho a ropero. Casi todos los clubes de fiesta disponen de guardarropa y se suele cobrar alrededor de 1 euro por su uso. En cuanto a las consumiciones, el precio de la cerveza ronda los 3 €, y las copas suelen costar a partir de 5 €. No obstante, existen bares mucho más baratos y mucho más caros, y muchos disponen también de ofertas, “happy hour”, etc. Es importante enterarse de si los vasos o las botellas llevan asociado un “Pfand”, una fianza adicional de entre 50 céntimos y 1 euro que nos reembolsarán al devolverlos.

Algunas de las zonas más interesantes de la ciudad a la hora de las salidas nocturnas son las siguientes:

Simon-Dach-Straße y alrededores: en el barrio de Friedrichschain, esta calle cuenta con numerosos bares y cafeterías de todo tipo. Desde locales con música indie hasta pequeños clubes de música electrónica, pasando por bares donde relajarse fumando tabacos aromáticos en cachimba o jugando partidas de futbolín y tenis de mesa. Es un buen punto de partida para comenzar una noche de fiesta en Berlín, tomando algo tranquilamente sentados o de pie sin pagar entrada. En su extremo sur, en la Revaler Straße, se pueden encontrar algunos clubes más grandes como el Cassiopeia (www.cassiopeia-berlin.de), donde ya sí se cobra entrada.

Lychener Straße, Kastanienallee y alrededores: estas calles y todas las que las rodean en el barrio de Prenzlauer Berg están pobladas de restaurantes, cafeterías y bares donde disfrutar de una cerveza o un café. Suelen ser locales tranquilos iluminados con velas, aunque algunos tiene fama de presentar mucha actividad a la hora de ligar, como el Zu mir oder zu dir (http://www.zumiroderzudir.com). Existen también bares con futbolín y música variada, como el August Fengler (http://www.augustfengler.de), y otros bastante pintorescos, como el Krüger o el Wohnzimmer (http://www.wohnzimmer-bar.de), decorado como un antiguo salón de casa.

Oranienburger Straße: esta céntrica calle que une los famosos patios Hackescher Höffe con la casa okupa de Tacheles es un buen lugar para cenar y continuar después la fiesta en alguna de sus cervecerías y bares de cócteles. Conocida también por ser una de las calles de Berlín donde la prostitución se exhibe más abiertamente, aquí podemos encontrar bares subterráneos como el Silberfisch (http://www.silberfisch-berlin.de), habitualmente con música rock, indie, grunch, etc., o la mítica cafetería Zapata en los bajos de Tacheles, donde se puede disfrutar con frecuencia de actuaciones en directo mientras se contempla la original decoración al calor de las llamaradas que se lanzan periódicamente hacia el techo.

Por último, a continuación se puede encontrar una breve lista con algunos de los clubes, discotecas y bares más destacados de la ciudad, aunque faltan muchos que tendrás que ir descubriendo por ti mismo:

Panorama Bar (http://www.berghain.de): en una antigua fábrica cerca de la estación de Ostbahnhof se encuentra este club de varios pisos y multitud de salas. Entre antiguas máquinas y pilares de hormigón tiene lugar hasta bien entrada la mañana una de las fiestas techno más legendarias de Berlín. Es además uno de los locales fetiche de la escena gay berlinesa. El precio de la entrada suele estar entre 10 y 15 euros, y es habitual tener que hacer colas de alrededor de una hora. Sin embargo, para quien viva una temporada en Berlín y para los amantes del techno más duro es una visita casi obligada.

Das Klo (www.klo.de): este original bar no podría pegar menos con su entorno. Cerca de Kurfürstendamm y sus elegantes tiendas, el Klo representa una isla de dudoso gusto y divertida obscenidad en el Oeste de Berlín. La decoración a base de orinales, retretes y todo tipo de anticuados juguetes eróticos esconde multitud de sorpresas para el visitante novato. Las consumiciones son caras, pero puede ser un lugar divertido donde pasar la tarde en grupo (normalmente abre a partir de las 19:00).

Knaack Klub (www.knaack-berlin.de): el Knaack es un club bastante grande; ocupa varios pisos de un mismo edificio, incluyendo el sótano, el bajo, el patio y varias plantas. Es un buen lugar donde acudir el fin de semana si uno quiere olvidarse de la música electrónica por un tiempo, ya que suelen pinchar géneros más variados. En la planta superior se puede jugar al billar y a algún otro juego, y tienen además un karaoke, y la planta de abajo suele estar dedicada a música rock e indie. En el patio es habitual que monten un puesto de comida con las típicas salchichas, lo que viene muy bien cuando la noche se alarga. Celebran muchos conciertos y fiestas especiales, por lo que conviene informarse antes de ir. El precio es variable, aunque a veces ofrecen descuentos a estudiantes.

Spindler & Klatt (www.spindlerklatt.de): este club donde también se puede ir a cenar es algo más elegante o chic que el resto, tanto por la decoración como por la gente que suele acudir allí. Celebran periódicamente fiestas variadas con distintos tipos de música, pero es habitual que exijan algún tipo de etiqueta para poder entrar. El precio de la entrada es también variable y ronda los 10 €.

Kulturbrauerei (www.kulturbrauerei-berlin.de): la Kulturbrauerei es un centro de cultura y ocio que aprovecha las instalaciones de una antigua fábrica de cerveza en el barrio de Prenzlauer Allee. El recinto incluye varios clubes de distinto tipo, un supermercado, cine,… y se organizan multitud de conciertos, talleres y diferentes actividades. Por la noche se cobra entrada normalmente en todos los locales; al Soda suelen acudir los más jóvenes y es algo más caro, con música más comercial. La Alte Kantine (http://www.alte-kantine.de) es un bar más pequeño y con música rock habitualmente.

Matrix (www.matrix-berlin.de): esta discoteca de Friedrichshain tiene fama de ser frecuentada sobre todo por adolescentes y gente relativamente joven, por lo que no es raro incluso que pidan algún tipo de identificación a la entrada. Tiene tres plantas y una sala al aire libre, y suele ofrecer descuentos a las visitantes femeninas o si se entra antes de determinada hora.

Kit Kat Klub (http://www.kitkatclub.org): junto a Panorama, esta es una de las discotecas más peculiares de Berlín. La propia discoteca se define como un club de techno y fetichismo, lo que resume perfectamente su ideología. Para entrar es condición indispensable llevar ropas de cuero, ajustadas o con cualquier forma excesiva de erotismo, sensualidad o fetichismo. Los amantes de estos géneros y aquellos que estén dispuestos a disfrutar de Berlín sin tapujos tienen aquí una visita obligada.

Mittwoch (http://www.mittwochsclub.com): este club, también en Prenzlauer Berg, presenta la particularidad de abrir sólo los miércoles. En la planta baja tiene un típico bar del Berlín Este, con muebles usados y papel amarillento en las paredes, y en el sótano está el verdadero club. La parte de abajo abre desde de las 23:00 normalmente, momento a partir del cual se cierra la entrada de la cafetería y hay que acceder por una puerta lateral escondida detrás de unos tablones. Si se quiere entrar después de esa hora es necesario conocer la contraseña y pagar además entrada. Una buena forma de hacerse con ella es ir un día antes de las once para poder bajar al sótano desde el propio bar; una vez allí, nos podemos suscribir al boletín de noticias por correo electrónico, que incluye la contraseña semanal para entrar.

Solarbar (http://www.solarberlin.com): el Solar Bar es uno de los locales de Berlín situados en un piso elevado de alguno de los pocos edificios altos de la ciudad. Sólo por eso ya merece la pena pasar allí alguna tarde o noche. Cierra relativamente pronto, por lo que es más adecuado para tomar unas copas de forma tranquila con algo de música electrónica suave que para pasar una noche de fiesta salvaje. Tiene carta de comidas y los domingos abre por la mañana para poder desayunar.

Weekend (http://www.week-end-berlin.de): en un piso 13 junto a Alexanderplatz, Weekend es otro de los clubs de referencia de Berlín. Es un lugar elegante con espacio para sentarse y con pista de baile para disfrutar del mejor techno y house. La entrada cuesta alrededor de 10 €.

Cookies (http://www.cookies.ch): otra discoteca elegante junto a dos de las calles más importantes de la ciudad, la avenida Unter den Linden y la comercial Friedrichstrasse. Habitualmente sólo abre martes y jueves, pero organiza multitud de eventos dedicados específicamente a celebraciones como la semana de la moda de Berlín o el festival de cine de la Berlinale. En esos casos conviene buscar la forma de registrarse y quedar apuntado en la lista de invitados (por ejemplo a través de los eventos que dan de alta en Facebook), ya que de otro modo es probable que se nos deniegue la entrada o que tengamos que pagarla.

Watergate (www.water-gate.de): un club muy interesante junto al Spree, perfecto para quienes gusten del “drum’n’bass” y el techno. En sus dos plantas justo a la orilla del río se puede disfrutar de grandes DJs y espectáculos de luces. También tiene una terraza flotante sobre el río ideal para las épocas de buen tiempo. Puede ser complicado entrar si hay mucha gente, y hay que ir preparado para hacer cola de hasta una hora y pagar unos 10 ó 12 euros. Dicen que ver amanecer desde el Watergate es toda una experiencia.