El Muro de Berlín

La división después de la Guerra

Alemania quedó destrozada tras la II Guerra Mundial, no sólo físicamente, sino también política e institucionalmente. Las potencias vencedoras en el conflicto- Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética- acordaron en la conferencia de Potsdam de 1945 dividir el país en cuatro sectores, cada uno de los cuales estaría bajo el control de uno de ellos. Los tres primeros países fusionaron sus zonas de influencia en lo que se convirtió en la República Federal de Alemania. Sin embargo, la URSS decidió crear un estado comunista en su territorio, dentro del cual se incluía la ciudad de Berlín.

Sin embargo, el hecho de que Berlín estuviera en la zona ocupada por el ejército soviético no satisfizo a las potencias occidentales, que consideraban que era un privilegio excesivo que la principal ciudad del país quedara dentro del territorio de la República Democrática Alemana. Berlín quedó bajo control total soviético durante diez días en lo que todo lo que no quedó destruído en la guerra se trasladó a Rusia. Posteriormente, la ciudad se dividió en cuatro sectores para las mismas cuatro potencias vencedoras. También aquí, norteamericanos, británicos y franceses unieron sus zonas dentro del territorio de la RFA, pese a que la parte occidental de Berlín quedó rodeada por el territorio bajo control soviético.

La huida de Alemania del Este

La reconstrucción, favorecida por el Plan Marshall, llevó a que Alemania Occidental comenzara a tener un estándar de vida muy aceptable durante la década de los 50, mientras que la zona Oriental vivía bajo el control de un estado comunista. Esto llevó, a principios de los 60 y especialmente en 1961 a que miles de personas se trasladaran de la República Democrática Alemana a la República Federal. Se calcula que, sólo entre enero y agosto de 1961, 160.000 personas salieron de la zona Oriental con destino al Oeste de Alemania y, en total, desde la rendición alemana en 1945 hasta el 13 de agosto de 1961, habían huído a Alemania Occidental más de 2 millones y medio de ciudadanos.

Berlín era el punto más fácil para atravesar la frontera de las dos Alemanias y la ciudad tenía además una serie de privilegios económicos y políticos- como por ejemplo la no obligatoriedad del servicio militar para los jóvenes- para intentar hacer más agradable la vida en una zona aislada por las fronteras de un estado comunista.

La construcción del Muro

El gobierno de la República Democrática Alemana, bajo la dirección de Walter Ulbricht, quiso frenar a cualquier precio esta sangría de población y para ello ideó la construcción del Muro de Berlín en 1961.

El sábado 12 de agosto comenzaron los preparativos de la construcción, que se inició en a la una de aquella madrugada en lo que se conoce como “Operación Rosa”. Al principio la línea de demarcación fue construida con alambre de espino y puestos de guardia, pero poco después comenzó a construirse un muro sólido de 107 kilómetros de largo y 4 metros de alto en la mayor parte de las zonas.

La fecha se eligió cuidadosamente para evitar una revuelta popular contra el gobierno. El día elegido fue la madrugada de un domingo de verano, con un festivo al día siguiente y muchas personas desplazadas en otros lugares del país para disfrutar de las vacaciones del mes de agosto. Los ciudadanos de Berlín Este se acostaron normalmente, pero se levantaron con una ciudad dividida físicamente.

En Berlín Oriental había una zona de control especial metros antes de llegar al muro. Cualquier persona que llegara a esta zona tenía que ser disparada sin advertencia previa, lo que provocó la mayoría de los fallecimientos de personas que intentaron cruzar la línea divisoria. 200 personas murieron al intentar cruzar el muro de los 1.000 que perdieron la vida en toda Alemania del Este por arriesgarse a cruzar clandestinamente la frontera.

De todos modos, no faltaron los intentos de fuga originales. Además del modo clásico de jugarse la vida, atravesar la zona prohibida y saltar la valla, otras personas lo intentaron por medio de túneles, lanzándose al río o incluso intentando construir un globo para atravesar la frontera.

La caída del Muro y la Reunificación

Durante los años 80, la Perestroika de la Unión Soviética permitió reformas en los regímenes del Este de Europa y una nueva mentalidad que también se extendió a la República Democrática Alemana. Hungría abrió sus fronteras a los países de Europa Occidental y permitió que los alemanes del Este pudieran viajar hacia el Oeste a través de esta frontera en un movimiento de miles de personas. Al mismo tiempo, en ciudades como Leipzig, los habitantes se manifestaban para solicitar reformas.

El 9 de noviembre de 1989, cuando miles de personas habían pasado ya a la República Federal Alemana a través de las fronteras de otros países del bloque comunista, se anunció que la frontera entre las dos Alemanias se abriría para viajes privados. Esto provocó que miles de personas se acercaran al muro y empezaran a derribarlo. El 10 de noviembre, el gobierno de Egon Krenz abrió los primeros puestos fronterizos a los peatones. Finalmente, el 1 de julio de 1990 se cerró el proceso de unificación de las dos Alemanias en la actual República Federal de Alemania.

Para más información, consulte aquí también el especial del diario “El Mundo” en el 40º aniversario del Muro

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